lunes, 6 de diciembre de 2004

Arriba Perú

Desde hace muchos años, el nombre del Perú no resonaba en el mundo mas que por desgracias o problemas políticos. Los triunfos en deporte le eran esquivos. Sin embargo, en el último año, los peruanos disfrutamos de lo que para muchos es un milagro imposible de creer; éxitos.

El papá triunfó

El 19 de Diciembre de 2003, el Perú entero se sumergió en una inmensa alegría. Cusco reventaba de emoción. Arequipa y el resto del país se aunaban en un solo grito. Cienciano Campeón. Una sola canción era entonada. Upa upa upa pa, el cienciano es el papá. El parque Kennedy festejaba como si la selección peruana hubiera clasificado a un mundial.

Después de décadas sin que nuestro fútbol conociera victorias en el extranjero, un equipo chico, ignorado incluso, rompía el ya mitificado “casi” y lo reemplazó por un optimista “Sí se puede”. Cienciano del Cusco venció al famoso River Plate de Argentina e inició de esta manera un año de triunfos en un país acostumbrado a derrotas, sobre todo en el fútbol. A partir de ese momento la mediocre fórmula, “Casi lo logramos, pero…”, perdió su poder.

Muchos miraron con suspicacia la victoria del Cienciano. “No parece un equipo peruano”, exclama la cadena Fox Sport, tras anunciar la victoria del Papá. Y es cierto. A diferencia de otros equipos peruanos, Cienciano siempre va con la cabeza en alto. Ganar es la meta. No importa si el rival es un equipo chico o grande.

Si algunos pensaron que el triunfo de Cienciano sobre River Plate fue un hecho fortuito, entonces el equipo del Cusco los calló. Ante el Rey de Copas, Boca Junios, Cienciano no se amilanó. Cienciano se impuso en la misma modalidad con que Boca se hizo de torneos. Los penales sellaron una victoria. Victoria que sirvió para despejar el trago amargo tras la derrota peruana frente a la selección argentina.
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