jueves, 19 de marzo de 2009

Perú presenta Memoria ante La Haya por diferendo marítimo con Chile


Hace un año y dos meses, el agente peruano en La Haya,  Allan Wagner Tizón, presentó ante la Corte Internacional de Justicia la demanda peruana por el diferendo marítimo con Chile. Hoy, el embajador presentó ante la misma instancia, la Memoria peruana, documento que contiene los argumentos jurídicos, diplomáticos, históricos y geográficos que respaldan la demanda presentada. 

La entrega de la Memoria se adelantó un día. Según fuentes de la Cancillería (a través de Perú 21), la Memoria se encontraba ya lista, por lo que se planteó al secretario de la Corte, Phillipe Couvreaur, entregarla antes. El objetivo, demostrar que el Gobierno peruano había actuado con planificación y orden. El hecho incluso sorprendió al nuevo ministro de Relaciones Exteriores del vecino país, Mariano Fernández. 

Los funcionarios de la Cancillería peruana se han mostrado muy confiados respecto a la Memoria, cuyo contenido es de carácter reservado, por lo que los peruanos no sabremos exactamente qué dicen los cuatro tomos que defienden los intereses nacionales. A partir de este momento, Chile tiene plazo hasta mayo de este año para presentar una impugnación a la competencia de la Corte, y hasta el 2010 para responder con una Contramemoria. Luego se inicia la fase oral del contencioso jurídico, momento en el cual, las memorias dejaran de tener carácter secreto. 

Hasta ese momento, solo nos queda confiar. En RPP, el ministro de Relaciones Exteriores peruano, José Antonio García Belanunde, dijo lamentar que la población peruana no pueda conocer aún el detalle de la Memoria. "Se han combinado juristas, diplomáticos, historiadores, cartógrafos, geógrafos para tener un panorama completísimo del tema. Estamos satisfechos de haber podido hacer un trabajo de tanta calidad en defensa de los intereses del Perú, y estaríamos orgullosos de poder presentarlo y la gente pudiera conocerlo", detalló.

El canciller también expresó su satisfacción por la respuesta de la clase política y sociedad peruana ante la demanda. En los días previos, la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile había movido las aguas de la política local e incluso habían llegado (para variar) al país del sur. Los cuestionamientos al Gobierno fueron por lo oportuno de poner en vigencia del TLC con Chile en el mismo mes que Perú presentaba su Memoria, sin que haya pasado por un acuerdo político el Congreso peruano. Las críticas llovieron de todos los sectores, desde el nacionalismo, hasta el toledismo, incluso del propio APRA. 

El congresista del partido de Gobierno Javier Valle Riestra se mostró a favor de que el Tribunal Constitucional revise si verdaderamente el acuerdo comercial, en su acapite de límites, contravenía la posición peruana. Valle Riestra expresó su temor a que el TLC pueda convertirse en un tercer documento contra los intereses peruanos. Los otros dos documentos, como se recuerda, son los acuerdos pesqueros firmados en los años 50, en donde se toma al paralelo como línea demarcatoria. 

Sin embargo, hoy esas diferencias ya quedaron atrás. García Belaunde destacó que tanto las fuerzas políticas como instituciones de la sociedad civil y gremios empresariales han respaldado al Gobierno en este momento histórico en las relaciones peruano - chilenas. 

La Haya; un antes y un después. 

Lo que se viene ahora es un largo camino de espera, en donde no faltaran las provocaciones de uno y otro lado. Chile, obviamente, rechaza la pretensión peruana de recuperar el dominio sobre 37 mil millas de mar que nosotros consideramos de Grau. Para ello, utilizarán sus mejores cartas dentro y fuera de la cancha. 

No obstante, la Corte tomará varios años antes de emitir un fallo. En esos años, es necesario tratar de mantener las relaciones entre ambos países en un nivel mínimo de cordialidad. No solo por las inversiones o motivos económicos, sino por la tranquilidad de la colonia de peruanos que viven en Santiago. No echar más leña al fuego, y asegurarse de mantener una actitud responsable debería ser a partir de ahora la consigna. 

Pero, no nos engañemos. Las relaciones entre Lima y Santiago siempre están en "tensa calma" (nótese la ironía). En un año, mínimo hay tres incidentes que ponen a prueba a los respectivos embajadores, desde quemas de banderas hasta comentarios fuera de lugar de militares. Las relaciones entre Perú y Chile siempre están al borde de un nuevo precipicio, y la demanda peruana no ha caído bien a nuestros vecinos. Es decir, si antes las relaciones se encontraban en consultorio, ahora pasan a cuidados intensivos. Por eso peruanos, paciencia, paciencia. 

El poblema no solo llega por estos años, sino por terceros. Como ya había comentado en De la Politeia... esta demanda también afecta a la vecindad. Bolivia ya ha expresado, que la demanda peruana pone en riesgo su búsqueda de salida al mar por medio de Chile. No considero que deba afectar en demasía. A lo sumo, el lugar por donde obtendría su salida. Pero, atención bolivianos, no por defender sus intereses vamos a dejar de reclamar lo que créemos nos corresponde. 

Otro vecino, con el cual últimamente no hemos tenido problemas, pero pueden haber, es Ecuador. Recordemos que Ecuador y Chile ratificaron la vigencia de los acuerdos de pesca de los años 50, cuando se debatía la posibilidad de acudir a La Haya. Esperemos la reacción, y que nuestros embajadores se pongan las pilas en esos países. 

Por otro lado, siempre está la pregunta y qué si la Corte falla a nuestro favor y Chile no cumpla. ¿Por la razón o por la fuerza? A estar preparados para cualquier escenario, pero sobre todo para hacer presión en la ONU para que use sus facultades sancionadoras de ser necesario.





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