viernes, 18 de abril de 2014

Gabriel García Márquez, de Macondo al mundo


 
Crédito: José Lara (Wikimedia)


Abril es un mes injusto para la literatura. Se llevó a César Vallejo, el Inca Garcilaso de la Vega, William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra. Ahora, quien ha partido es uno de los últimos grandes escritores universales nacidos en América Latina: Gabriel García Márquez, premio nobel de literatura 1982.


Colombiano de nacimiento, latinoamericano de corazón, “Gabo” es el máximo exponente del “realismo mágico” tan vivamente expresado en su novela cumbre “Cien Años de Soledad”. Es universal en todo el sentido de la palabra. Su obra ha sido trascendido las barreras no solo idiomáticas al ser traducida a más de 30 lenguas, vendiendo más de 40 millones de ejemplares.

A diferencia de la mayoría de autores que no logra gustar tanto a la crítica como al público masico, la magia García Márquez es que llega tanto a los especialistas de cultura como a la gente de a pie. Si bien está ligado al comunismo cubano, su obra es admirada por gente de derecha o de izquierda. Jóvenes y adultos, de religiones variadas, todos pueden caer fácilmente capturados por la pluma del hijo de Aracataca.

En estos momentos, miles de portales web, en Japón o Senegal, en Colombia u Holanda, en Cuba o Estados Unidos, reportan la muerte del nobel, quien ha sido llamado en las últimas horas el “Cervantes de América Latina”.

El mejor homenaje que se puede rendir al autor de “Crónica de una muerte anunciada” es leer alguno de sus libros, en donde el realismo se mezcla con la magia latinoamericana. Si bien todos recuerdan “Cien Años de Soledad”, “El Amor en los tiempos del cólera”, “Del amor y otros demonios”, “El coronel no tiene quien le escriba” y un largo etc (todas magníficas obras), personalmente regresaré a uno de los libros más duros que leí de él: “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada”, una obra corta pero cuya denuncia queda en el alma. 

Adiós Gabo, hasta siempre hijo de Macondo.






PD: Abril no es tan ingrato en realidad con las letras. Grandes escritores como Gabriela Mistral han nacido en este mes.



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