domingo, 26 de junio de 2005

Perú - Chile : relaciones peligrosas VI


La realidad según el medio

Como en cualquier país los medios de comunicación cumplen un importante rol en los temas que deben ser tratados en la agenda nacional. Y cuando ocurre algún altercado con nuestros vecinos del sur, rápidamente el periodismo se nutre del suceso y pueden pretender convertirlo en el problema nacional más importante, olvidándose de otros sucesos de igual o mayor interés.

En algunos medios el utilizar a Chile para vender más es común. Uno de los diarios que se ha mostrado siempre en una postura radical contra los chilenos es “La Razón”. Este diario se caracteriza por exacerbar los ánimos entre ambos países. Para ello siempre saca artículos dando motivos por los cuales, los chilenos podrían querer atacarnos.
Otros medios, tratan los temas relacionados a Chile con mayor cautela. Cierto es que le dan bastante espacio a las agresiones sufridas por peruanos en manos de chilenos, y que toman el tema por mucho tiempo. Sin embargo, en general se muestren más atraídos hacía su modelo económico.

Por otro lado tenemos la posición de los políticos, que sin ser periodistas o comunicadores siempre son parte de la noticia. Una gran mayoría de nuestra clase política, no siente una aversión hacía Chile. Todo lo contrario, están dispuestos a imitar lo positivo de los chilenos, esencialmente su modelo económico, estilo de negociaciones, y posiciones. Es más durante mucho tiempo la casa de Pizarro ha tenido un gran acercamiento a La Moneda.


Otros políticos por el contrario tratan de aumentar los problemas con Chile, sin un propósito claro. La noción de nación se crea generalmente a partir de un enemigo. Para ellos, ser peruanos significa tener resentimientos contra Chile. Apelando a la emotividad del ciudadano, convierten a Chile en un país que nos quiere quitar el gas, que invade nuestros mercados, que se roba nuestros productos o que no respeta nuestras fronteras. Para algunos más alarmistas, dentro de poco Chile vendrá hacía nuestro país para obtener fuentes de agua.

¿En qué medida deben los ciudadanos creer lo dicho por los medios? Pues no es posible que culpemos a Chile de nuestros problemas, ni que pensemos a cada rato en chilenos. Si Chile sacó el Pisco primero, fue porque se pusieron las pilas. ¿Debemos entonces solo pensar en nosotros y olvidarnos que existe Chile? ¿Abrirles las puertas de nuestros mercados? O quizá simplemente, ¿buscar más motivos para hacerle la guerra?

Los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad en la respuesta a estas preguntas. Lo más apropiado sería tratar a Chile como a cualquier otro país vecino. Abrirles las mismas oportunidades en el mercado, pero sin olvidar la historia, y cuales fueron nuestros errores. No podemos cerrar nuestro mercado al capital chileno o declararles la guerra porque le hayan vendido armas a Ecuador, o porque maltraten a los peruanos en Chile. Es innecesario generalizar y pensar que todos los chilenos nos odian. Así como en Chile hay xenofobia, en el Perú también la hay.
No obstante, en general el peruano no tiene un sentimiento adverso hacia los chilenos todos los días. Sólo cuando el tema Chile aparece en los medios de comunicación, los ánimos de la población se alteran. Aparece el fantasma de la humillación, de la derrota y aunque parezca ridículo revive cada vez que hay un partido de fútbol o se recuerda el pisco. Son algunos los medios de comunicación que utilizan nuestras diferencias con nuestros vecinos para agrandar los problemas. Sin embargo, un país que sólo se dedica a observar los movimientos de otros, jamás se dará cuenta de su propia realidad y vivirá eternamente en la sombra, sin posibilidades de ningún tipo de crecimiento
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Chile - Perú : relaciones peligrosas V


Invasión Legal

por Mary Calixto
Angela Espinoza


Saga ,Vicio, Nestlé, Luchetti, Old Company, Aconcagua, Costa, por todos lados, los peruanos nos encontramos con productos chilenos.
En los supermercados, bodegas, grandes tiendas o en el aeropuerto, el sello chileno está presente. Eso ha motivado que muchos sientan que Chile les está quitando lo que por derecho creen que les corresponde. No obstante las empresas chilenas que inundan nuestros mercados son empresas legalmente constituidas que aprovechan el espacio disponible en nuestros mercados.

Pero, ¿qué hacer? Las opciones son múltiples. Sin embargo, el Perú como nación no es consciente de los recursos naturales que poseen, ni mucho menos es capaz de desarrollar la tecnología que le permitiría salir de ser un país primario para convertirse en una nación en vías de desarrollo. Ello implicaría que los peruanos tuviéramos una visión mas empresarial; lo cual significaría aprovechar los recursos que tenemos y al mismo tiempo encontrar nichos de mercados aún vírgenes. Todavía resulta cómico que Chile no teniendo muchas tierras, es un gran exportador de productos elaborados a partir de tomates, mientras que en nuestro país, el tomate y otros productos se pudren en los campos.

No sólo eso. Los chilenos siempre están a la vanguardia. Sólo cuando ellos sacaron el Pisco como chileno, los peruanos nos dimos cuenta de las posibilidades económicas que la bebida nos abría. Lo mismo pasa con la chirimoya y otros productos. Ante esta situación, el Perú deberá preocuparse mas por tomar medidas que protejan nuestros valiosos recursos naturales.

Bifurcación capital
El modelo económico chileno, se caracteriza por la influencia de inversiones extranjeras que mantuvieron un crecimiento económico constante durante la década del 90.Este crecimiento se tradujo en un aumento en el presupuesto educativo, en esa temporada surgieron nuevas universidades privadas .

En cuanto a Perú el modelo económico actual es el neo-socialismo. La propuesta es hacer reformas de libre mercado este proyecto se inició a partir de 1994 pero la inadecuada aplicación mostraron un déficit en el crecimiento económico con un promedio 7,5%. A pesar de la intervención del gobierno a través de las gestiones y proyectos que ha ido realizando incluyendo las privatizaciones no han logrado atraer la inversión que se esperaba.

La política económica por parte de Chile busca integrarse a la economía mundial, fomentando exportaciones y una apertura hacia el comercio internacional. Además otros aspectos de su proyecto son de diseñar un mercado laboral flexible y dinámico que facilite la conversión de industrias estancadas a sectores industriales florecientes de exportación o servicios. Las inversiones chilenas en el extranjero de 1990 a 1995 llegaron a los 8,924 millones de dólares, de los cuales los principales países de destino son Argentina, Perú como también el continente europeo y asiático.

Las políticas de mercado que tiene nuestro país, según las estadísticas, ha tenido una etapa de crecimiento económico durante el periodo de 1993-1997.Estas políticas promovieron los aumentos de la inversión privada pero al transcurrir el tiempo debido a las decisiones ligeras cometidas por los líderes políticos hay una gran desconfianza de los peruanos con respecto al gobierno por las ilegítimas funciones del mismo. Ante esta problemática los economistas insisten en un análisis de mercado macroeconómico para atraer una inversión privada a través de la agricultura, el turismo y la pesca.

Respecto a Chile el actual mandato del presidente Ricardo Lagos, busca unir fuerzas con los países vecinos con quienes plantea relaciones que van más allá de lo económico, incluyendo lo político y el área cultural. En medio de esta globalidad, el presidente Ricardo Lagos está consciente de la importancia del desarrollo de las nuevas tecnologías y de las potencialidades de internet que son los desafíos de esta nueva era.

En lo que concierne a Perú, el presidente Alejandro Toledo, propone descentralizar el país y fortalecer las relaciones con otros países como es el caso de aquellos que conforman la comunidad Iberoamericana, adoptando su modelo económico y a la vez busca jerarquizar los objetivos sociales poniendo al mismo nivel de los objetivos económicos.

Comparando el aspecto económico de ambos países, es preciso mencionar los aspectos que han influido a favor o en contra del desarrollo de estos dos países vecinos. Dirigiéndonos a la deuda externa del país sureño es predecible, es un tema que no les preocupa en la actualidad a los gobernantes y economistas de ese país debido al incremento de los negocios que mantienen con EE.UU. y los países asiáticos.

La presencia de la deuda externa en el Perú, ha sido una de las causas de nuestro subdesarrollo y estancamiento económico. La deuda actual es de 32% con organizaciones multilaterales, 36.2% con países particulares y un 31.3% con los bancos comerciales. Esta situación es uno de los factores que preocupa al gobierno que a pesar de las privatizaciones nuestro país no mejora su economía y esta por demás confirmarlo que es por el insuficiente manejo de sus autoridades.

Frente a estos problemas que impiden nuestro desarrollo económico, los grandes desafíos para el Perú en el siglo XXI deberán tratarse con mucha coherencia y con un espíritu decisivo hacia la reconstrucción de nuestro país.
Es muy conveniente desarrollar la inversión en el área científica y tecnológica, esto implicaría empezar a fabricar productos a través de los recursos naturales y así poder exportarlos.

También es importante invertir en la agricultura diversificada porque creará más oportunidades de trabajo en las zonas rurales y así incrementar el comercio. El Perú es por excelencia un país minero, sin embargo, la explotación minera debe ser orientada a controlar los impactos negativos que genera sobre el ambiente.

Uno de los mayores retos del país en el futuro será el control de la contaminación ambiental que es especialmente originada por la actividad minera, la industria pesquera, la urbana, los pesticidas y sustancias tóxicas utilizadas en las actividades agrícolas y de salud.

Respecto al turismo, necesitamos desarrollar una capacidad turística que promueva el conocimiento de los paisajes naturales, la diversidad biológica, los monumentos históricos y la pluralidad de las manifestaciones culturales. Este proyecto dará inicio a que los extranjeros tengan el interés de conocer nuestra tierra privilegiada y esto traerá como consecuencia importantes ingresos para el Perú.

Por ultimo, es necesario ordenar la distribución de la población y el crecimiento desordenado de la misma. Este factor en cuanto a la población es por demás caótica y el crecimiento de este es producto de una planificación no adecuada.

El tesoro descubierto
El progreso de nuestro país hacia el futuro, implica dos aspectos muy importantes la parte económica y el humano. Generalmente se cree que sólo el crecimiento económico es una alternativa para obtener la riqueza que toda nación espera y se olvida el desarrollo de la persona. Es necesario la acumulación de riqueza, en forma de capital y de bienes, que es imprescindible para el desarrollo de un país pero dejemos de lado el desarrollo de la persona y su identidad cultural también porque al motivarlo traerá como consecuencia la evolución de esta y por consiguiente del país.

Si el crecimiento económico se basa en el uso de recursos, la producción de bienes y la transformación de éstos en un producto determinado, es necesario manejarlo adecuadamente para un fin beneficioso. Ante esta perspectiva, debemos evitar cualquier efecto negativo contra los recursos naturales. El Perú, como nación no es consciente de sus posibilidades de desarrollo sobre la disponibilidad de recursos que le ofrece el entorno. Se ignora en el ámbito general, las posibilidades económicas que ofrecen los bosques amazónicos; la diversidad de especies de flora y fauna la diversidad de pisos ecológicos y climáticos. Según el especialista Jaime Castro Contreras,” Es necesaria la existencia de instituciones internas serias y creíbles que constituyen una fortaleza que es lo que busca el capital extranjero.
Si el Perú sólo aplicara esta estrategia los logros serían otros y rápidos. Eso está en nosotros, nadie lo va a hacer, no hay norma o decreto que nos convierta de la noche a la mañana en desarrollados. Empecemos ahora y verán que sí es posible porque recursos es lo que más tenemos, el problema son nuestros líderes o conductores.” Ante estas observaciones debemos asegurarnos de buscar a personas que sean expertos en el manejo de los equipos y tengan criterio al orientar los sectores de producción siempre y cuando trabajen honestamente. Es preciso destacar el mensaje de Antonio Raimondi “Jóvenes peruanos, dad tregua a la política y dedicaos a conocer vuestro país y los inmensos recursos que contiene”. Sólo conociendo nuestro país, lograremos aprovechar sus recursos. No podemos solamente dirigir la vista hacía nuestro vecino del sur.

Perú - Chile : relaciones peligrosas IV


La cuestión de la venta de armas
por Liz Vargas

En el año 1995, Perú y Ecuador, países vecinos, se vieron envueltos en un sangriento conflicto. La causa era la disputa por la zona amazónica fronteriza del Alto Cenepa. Ese año el Perú había descubierto tres puestos ecuatorianos (Base Sur, Cueva de los Tayos y Tiwinza). En la zona occidental de la Cordillera del Cóndor, territorio que, según el fallo de Braz Díaz Aguiar, de 1945, era peruano.

La contienda duró cinco semanas entre enero y febrero de 1995, dejando un considerable número de soldados ecuatorianos y peruanos muertos y heridos. Ante este conflicto los países garantes del Protocolo de Río de Janeiro, y por lo tanto países neutrales, eran Chile, Argentina, Brasil y Estados Unidos.

Al terminar el enfrentamiento, el Perú había logrado desalojar a las tropas ecuatorianas de Base Sur y Cueva de los Tayos, pero la base de Tiwinza nunca pudo ser tomada y permaneció en manos ecuatorianas hasta la desmilitarización acordada por ambos países. Ecuador exigía como condición para la paz una salida soberana hacia el río Amazonas. Después de las negociaciones directas para llegar a un acuerdo sobre sus discrepancias; el ex presidente Fujimori y el ex presidente Mahuad decidieron someter sus diferencias a un nuevo control por parte de los países garantes.

Finalmente el 24 de octubre de 1998, los países garantes resolvieron lo siguiente para llegar a un acuerdo: Se reconoció la posición histórica peruana y su demarcación fronteriza, reconfirmando como territorio peruano toda el área de enfrentamiento del conflicto de 1995. Asimismo se confirma que la región de Tiwinza, de 20 Km. pertenece al Perú pero se le otorga un Km. sin soberanía al Ecuador. También se establece la creación de dos parques ecológicos, uno peruano de 54.2 Km. y otro ecuatoriano de 25.4 Km.


Escándalo diplomáticoLas relaciones entre Perú y Chile se vieron muy afectadas por la presunta venta de armas de Chile a Ecuador cuando este país sostenía el conflicto del Alto Cenepa con el Perú durante enero y febrero de 1995.

Este tema cobró vigencia debido a las afirmaciones hechas el día 21 de marzo del 2005 a un diario de Quito por el ex general Víctor Bayas, ex jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas ecuatorianas. Estas graves declaraciones que ya habían sido hechas en 1995, ratifican que Ecuador adquirió armas de Chile durante el conflicto del Alto Cenepa siendo Chile garante del Protocolo de Río de Janeiro.

Sin embargo esta situación no es nueva. Ya el diario La República había denunciado la operación secreta el 5 de febrero de 1995, esto fue inmediatamente negado por el gobierno chileno y por el ex presidente Alberto Fujimori, quien declaró desconocer el hecho, lo que ocasionó un escándalo.

Asimismo a pocos meses de iniciado su mandato, el presidente Alejandro Toledo exigió una explicación al gobierno de Chile, quien volvió a negar cualquier acusación. El gobierno peruano no volvió a insistir y, así como en el escándalo anterior, la materia fue quedando poco a poco en el olvido.

Las pruebas hablan
A raíz de las declaraciones del ex general Bayas, el gobierno peruano presentó, en abril de este año, una nota de protesta al gobierno chileno por la entrega de material militar y armas a Ecuador.

En la misma se indica haber comprobado de manera fehaciente que por lo menos una vez Chile entregó armas militares a Ecuador durante el conflicto armado, consistente en municiones de nueve milímetros en un número indeterminado, para lo cual dos aviones de la Fuerza Aérea ecuatoriana aterrizaron en territorio chileno para transportar ese material a su país.

Además el 11 de febrero de 1995, las Fuerzas Armadas comprobaron que Ecuador adquirió eventualmente, el 29 de enero de ese año, 15 millones de municiones calibre 5.56, 22 mil granadas, misiles, minas Claymore y un millón de municiones de calibre 0.50.

Frente a esta acusación Chile negó el hecho de haberle vendido armas a Ecuador pero el viernes 6 de mayo, el ex vicecanciller chileno, Mariano Fernández, afirmó que su país le vendió armas a Ecuador, pero que esto se llevó a cabo en septiembre de 1994, mas la entrega se retrasó y se concretó a inicios de 1995. Sin embargo, en la Cumbre de países sudamericanos y árabes, Toledo aseveró que existían evidencias de que la entrega de armas chilenas a Ecuador no se hizo en septiembre de 1994 sino que se realizó en febrero de 1995 alegando además que el Perú merecía una explicación y disculpas públicas.

Como consecuencia del no reconocimiento de Chile, el gobierno peruano decidió suspender los acuerdos bilaterales de cooperación militar con Chile así como las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio.

El presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, declaró que la suspensión de estas negociaciones afectará, lamentablemente, la relación y desarrollo de ambos países.

Por otro lado, el ministro chileno de Defensa, Jaime Ravinet, indicó al congreso chileno que no había nada que resolver pues considera que el asunto quedó zanjado hace más de diez años.

Victoria Diplomática
Después de muchas negociaciones fallidas entre las cancillerías peruana y chilena y después de las múltiples negativas de Chile de reconocer su responsabilidad en este escándalo, el 22 de mayo del presente año, en una declaración pública afirmada por ambas chancillerías Chile ofreció excusas y explicaciones a Perú por la venta de armas a Ecuador en el conflicto de 1995.

Una semana antes el canciller peruano, Manuel Rodríguez Cuadros, estableció conversaciones telefónicas con su homólogo chileno Ignacio Walker, quien ya había señalado su interés en que el Tratado de Libre Comercio con el Perú no se descartara. Esta declaración fue tomada como una señal diplomática para el restablecimiento de los vínculos binacionales.

Trascendió que Walker había dado el primer paso para recomenzar las negociaciones ya que en Chile se había formado una fuerte corriente de opinión que exigía poner fin a este impasse.

El premier Carlos Ferrero señaló que el gobierno peruano se siente satisfecho con las disculpas ofrecidas por el gobierno de Ricardo Lagos. Agregó que esto permitiría reconstruir las relaciones entre Perú y Chile y que todas las negociaciones bilaterales se normalicen y reanudan.

Perú - Chile : relaciones peligrosas III

¿De quién es el mar?

por : Elizabeth Ramos

Angela Espinoza


Sin lugar a dudas uno de los temas pendientes en la agenda con Chile es la delimitación marítima. A su vez la frontera marítima abre las puertas a un tema mucho más difícil de tratar; una posible suscripción al Convenio del Mar, lo cual nos permitiría llevar a instancias superiores nuestros conflictos con los vecinos del Sur.

Hacía el año 1947, mediante el Decreto Supremo Nº 781, el Perú afirmaba su derecho y soberanía sobre las 200 millas marinas continuas a la costa. Además en 1952, según la Declaración de Santiago tanto Chile, Ecuador y Perú proclamaban la soberanía y jurisdicción sobre las 200 millas. Ello fue ratificado por la resolución de Argel en 1973 en la III Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el Derecho del Mar.

Pero este acuerdo entre Perú, Chile y Ecuador, fue incumplido por Chile en el gobierno de Pinochet. Ahora Chile sigue en la misma posición y desconoce estos tratados. A raíz de ello, el Perú en Tacna tiene prácticamente 0 millas, mientras que Chile tiene dominio sobre lo que vendría a ser mar peruano.

Para resolver este tema inconcluso con Chile, la cancillería peruana pidió al gobierno chileno iniciar las negociaciones bilaterales con el fin de poner término a los límites marítimos. No obstante el gobierno chileno se negó a abrir las conversaciones, asegurando que los límites con nuestro país ya estaban resueltos.
Según el ministro secretario general de Gobierno de Chile, Francisco Vidal, ratificó que no discutirá el tema de límites marítimos con Perú puesto que ya está definido.

Mientras que otros países como ecuador, se ponen de parte de Chile. El canciller ecuatoriano Patricio Zuquilando, expresó que “no tenemos asuntos pendientes y no aceptamos ninguna revisión. Nuestros límites están claros y precisos.”

Sin embargo, la demanda peruana de comenzar negociaciones limítrofes cayó en mal momento en un Chile con miras a unas próximas elecciones. Resultaba obvio que ningún personaje público chileno que deseara participar en la contienda electoral iba a acceder a revisar un tema considerado zanjado por parte de Chile. Se podría decir que tuvimos un caso de miopía al no prever que nuestros intentos de negociación no arribarían a buen puerto.
De esta manera observamos que Chile al igual que Ecuador no tiene ningún interés por revisar los tratados.

La Convención del Mar
Con el intento peruano de llevar al Tribunal de la Haya nuestro tema irresuelto con Chile, se abrió nuevamente la casi eternamente postergada suscripción al Convenio del Mar. Dicho tratado internacional rige en casi todos los países del mundo, siendo en cierta forma uno de los caminos abiertos de la famosa globalización. Sin embargo, al igual que nuestras relaciones con los vecinos del Sur, este tema debe ser tratado de forma cautelosa. La Convención del mar significaría no sólo un libre comercio sino que todos los países afiliados a la convención tendrían derecho a pescar en 12 millas de nuestro mar. Los peruanos obtendríamos como beneficios no sólo la oportunidad de pescar en aguas de otros países, sino que también gozaríamos de una mínima ganancia de la extracción de minerales marinos.

No obstante, el tema es delicado porque supondría la apertura del mar de Grau a los países del primer mundo, quienes con toda la tecnología a su disposición podrían depredar nuestro mar. En ese caso lo que nosotros ganáramos no podría recompensar las perdidas en fauna y flora marítima, además que no tendríamos pescado para abastecernos nosotros mismos. Hay que considerar que el Perú siempre se ha caracterizado por ser un país potencia en harina de pescado y tenemos uno de los mares con mayor biodiversidad del mundo, mares que con la acción del hombre, sobre todo con la indiscriminada pesca de los años 70 se vio depredado, y que aún en la actualidad no ve implementado un plan que permita la extracción de recursos naturales sin dañar permanentemente el mar.

Si no también el Perú reduciría su anchura de mar de 200 millas a 12 millas; pero éstas no serían de soberanía absoluta, ya que éstas tendrían que ejercerla con arreglos a la Convención y otras normas. Mientras que las otras 188 millas se convertirían en una Zona Económica Exclusiva.

Pero no sólo eso, además veríamos afectado nuestros intereses de la Defensa Nacional que no solo actúa en caso de ataques sino también en por espionaje o actos de merodeo. El Perú a parte de mutilar su espacio marítimo, mutilaría su espacio aéreo. Por lo tanto, en todos los sentidos nos veríamos afectados con esta Convención.

Perú - Chile : relaciones peligrosas II

¿Mi vecino es mi enemigo?

Ya ha pasado más de un siglo desde la Guerra del Pacífico, y contrariamente a lo que se dice, el tiempo no ha sanado las heridas. La derrota frente a Chile parece repetirse una y otra vez en el colectivo, en cada juego de la selección o en una campaña por el pisco. ¿Por qué?

Las relaciones entre Chile y Perú en general nunca han marchado bien. Nuestras diferencias con el país del sur, no se dan a partir de la Guerra del Pacífico, sino se remontan a la época colonial, cuando el actual territorio chileno no era más que una capitanía ante el virreinato de Perú. Así como en la actualidad, los peruanos se quejan de que hay una invasión de productos chilenos, las ciudades chilenas eran bastiones de comercios peruanos. Con la independencia, Chile se libera no solamente de España, sino también de la presión económica que el Perú ejercía.

Al iniciarse la república en ambos países, también cambiaron las relaciones. Si durante el proceso de independencia, peruanos y chilenos lucharon juntos para liberarse de los españoles, ahora iniciaban una carrera por convertirse en los países líderes de Sudamérica. Es en este período de la historia que Chile y Perú comienzan a tener diferentes roces, entre los que se recuerda la guerra contra la Confederación Peruano – Boliviana. Aunque en el combate de 2 de Mayo, Chile colaboró con el Perú para sellar la independencia sudamericana.

Hacía 1875 el Perú estatizó empresas chilenas que trabajan el salitre sin otro motivo que darle el poder económico a los civilistas que se encontraban en el gobierno. Chile además vio sus propiedades afectadas en Bolivia, por lo que decidió armarse y atacar a sus entonces vecinos. El Perú estaba inmerso en la que fuese su peor crisis económica cuando como es sabido, un pacto entre nosotros y bolivianos hizo que inevitablemente nos uniéramos en una guerra que se nos ha dicho no nos pertenecía.

En nuestro eterno problema con Chile nos acercamos a la versión peruana de la historia. Esta versión de los textos escolares es la visión de un país sumergido en la derrota, que aún no logra desprenderse del fantasma de una guerra perdida. Los profesores enseñan que los chilenos nos atacaron despiadadamente, y cuando se sale de las aulas de clases, el sentimiento anti chileno cobra mayor fuerza. Los medios de comunicación sirven de vitrina a políticos que intentan ganar unos votos apelando a la “conciencia patriótica” de los ciudadanos, dando una imagen del chileno como agresor y causante de los problemas de los peruanos.

Las relaciones entre ambos países nunca han estado bien desde 1879. La clase dirigente chilena no previó, tras la victoria, la necesidad de recomponer las relaciones con el Perú. Esta prueba de jactancia fue la que se encargó de prácticamente cerrar los canales de comunicación entre ambos países hasta nuestros días, al punto que las negociaciones entre los dos países parecen obligadas y se refieren casi siempre a la actividad económica o a apagar incendios.

Más adelante, durante las dictaduras de Pinochet y Velazco, las relaciones entre Chile y Perú, volvieron a un estado crítico. El Perú socialista y militarista estaba seriamente convencido en la posibilidad de atacar al país de sur. Además Pinochet tenía la idea de que Perú y Argentina confabulaban contra un Santiago capitalista. Fue entonces que se vivió una guerra fría entre Perú y Chile, guerra no tan ajena a la que en esos momentos dividía al mundo.

Después del retorno a la democracia se ha llevado a acabo una extraña campaña para reanudar las relaciones bilaterales con los chilenos, sin embargo, cada vez que era necesario apelar al patriotismo, las clases dirigentes peruanas se encargaron de entorpecer un proceso de integración entre ambas naciones con comentarios fuera de contexto.

Las “metidas de pata” actualmente parecen ser un factor común. Basta ver como un problema con una empresa chilena, Lan Chile, se convirtió en un asunto de relaciones diplomáticas. Todo ello movido por los intereses de políticos. Chile en este caso sirvió no sólo como cortina de humo de otros casos de interés nacional, sino como medio de ganarse unos puntos con miras al 2006 a través de los políticos que defendían el “honor de la patria”.

Sin embargo acciones de los gobiernos chilenos también han sido fuego para el leño. La venta de armas a un país que nos hacía la guerra, siendo ellos garantes de paz, puede ser considerada no sólo como un error diplomático, sino como una agresión a nuestro país.

Desentrañando la historia


Con un gran esfuerzo historiadores peruanos y chilenos se unen para rescribir la historia. Esto ya había pasado pero solo ahora se puede sacar un libro con ambas versiones de no sólo la Guerra del Pacífico sino de las visiones chilenas y peruanas de nuestra historia en común en los momentos previos a la independencia peruana hasta los primeros años del siglo XX.
El libro Chile – Perú, Perú - Chile: 1820 – 1920 está escrito en forma de artículos permite tener una perspectiva distinta a lo ocurrido en ambos países durante un siglo. El libro aborda tanto nuestras diferencias como nuestros aspectos en común. La historiografía entre Perú y Chile va más allá de la guerra del 1879; existe también aquellos períodos cuando ambas naciones se unieron para luchar contra enemigos comunes y como se sabe la historia de los países está entre alianzas y rivalidades. Un claro ejemplo de ello son Francia y Alemania; Francia ha sido invadida para Alemania en más de una ocasión. No obstante ahora ambos países forman parte de una comunidad. Poco a poco es necesario que los problemas entre chilenos y peruanos se resuelvan. En un mundo que clama la globalización, la integración de países es más que necesaria, sobre todo si son vecinos.

Perú - Chile : relaciones peligrosas I


Editorial


Lindos vecinos
Somos vecinos, y sin embargo nuestras relaciones no marchan bien. Las deficiencias diplomáticas y casi un arraigado antichilenismo en una parte de la población, confirman que aún no estamos próximos a un entendimiento con el país del sur. Eso sin contar la xenofobia chilena. La prensa no ayuda y en muchas ocasiones hace que pequeños problemas se conviertan en hechos de interés nacional. Sin embargo, ¿es positivo mantener una postura tan conflictiva con los chilenos?

Es cierto que aún tenemos problemas pendientes con Chile. El más destacado es la delimitación del mar. El tema es complejo porque significa reabrir tratados. Y como se sabe, los tratados son firmados por estados y tienen carácter casi eterno. Por otro lado la acción chilena de vender armas al Ecuador y negarlo a pesar de las pruebas no fue un acto de prudencia. La reiterada indiferencia con la que estos temas son tratados por Chile hace que nuestras posibilidades de tener un diálogo con nuestros vecinos sea cada vez más lejano.

Sumado a ello, está la sensación de que Chile se adueña económicamente de nuestro país. En los últimos años, la mejoría económica del país del sur ha hecho que sus capitales en nuestros territorios aumenten. Pensando en Chile como el gran enemigo, se refuerza la idea de que los chilenos nos invaden. Ya no con armas como en la Guerra del Pacífico, pero sí con productos elaborados en su país.

De más esta decir que los chilenos nos ganan en decisiones económicas. Pensar en el piscola o en la chilimoya, hace que en muchos peruanos se inflame el pecho de “amor patrio”, y el sentimiento chauvinista vea la luz. Un vídeo en una empresa chilena, hace responsable al gobierno chileno de una humillación a nuestra imagen, y por supuesto que un partido de fútbol con los chilenos jamás debe ser perdido, sobre todo si se juega en Lima.

Pero más allá de una guerra por el pisco o un partido de la selección, ¿cuál debería ser nuestra relación con Chile? Pues en esa respuesta nadie se pone de acuerdo. Está primero, la posición extrema; mantenerse a la expectativa de una posible guerra con Chile. Otra posición es la de imitar a nuestros vecinos y tener una relación económica estable con los mapochos. Es decir superar de una vez por todas la guerra de hace más de 100 años y abrirles las puertas de nuestros mercados en alas de una relación comercial con ellos, sin embargo, ¿podemos los peruanos confiar en los chilenos?

viernes, 10 de junio de 2005

Batman Begins; La historia más allá de la máscara

Nuevamente la historia del caballero de la noche es trasladada del cómic a la pantalla grande. Desde la última vez que el cielo nocturno de ciudad Gótica vio resplandecer el símbolo amarillo del murciélago en el cine han pasado 8 años. Y ahora que las películas de superhéroes han llenado las carteleras, ya era tiempo de que la silueta del enmascarado volviera a aparecer, esta vez bajo el título de Batman Begins (Batman comienza).Tal y como el título sugiere, Batman Begins trata el origen del héroe de ciudad Gótica. Se nos presenta a Bruce Wayne (Christian Bale), único hijo de una familia acomodada. El pequeño se enfrenta a la terrible violencia criminal cuando sus padres son asesinados.

Motivado por un deseo de venganza y en cierta forma de traer justicia a ciudad Gótica, Wayne verá en Henri Ducard (Liam Neeson) a un maestro de artes marciales que no solo le enseñará a luchar, sino a convertirse en el atípico héroe que la ciudad necesita.
La película ha generado una gran expectativa entre los miles de fans del hombre murciélago; algunos la esperan con recelo y otros confiados. Lo cierto es que la mayoría desea ver a un Batman más cercano al presentado en las historietas.

Al respecto, Christopher Nolan, director de esta última entrega de Batman, señala que a él no se le impuso nada, al contrario de Tim Burton primer realizador en llevar a un Batman siniestro al celuloide. Al también director de El gran pez y El joven manos de tijera se le exigió que se alejara de lo propuesto en el cómic. Nolan afirma que es importante mantener la esencia del personaje por lo que asegura que esta nueva versión de Batman mantendrá las características del personaje impreso.

Este filme ha resultado ser un verdadero reto para Nolan, director de películas como Amnesia e Insomnio. Ello considerando que Batman Begins es una película de alto presupuesto que narrará un nuevo capítulo de uno de los íconos más respetados en el mundo del cómic. Nolan señala que Batman Begins no es una precuela de los filmes dirigidos por Tim Burton, sino que se concentra en contar el origen del señor de la oscuridad.

Causa interés la actuación de Christian Bale, como el encargado de darle vida a Bruce Wayne en su transición a Batman. Bale es reconocido como una de las pocas estrellas infantiles que ha logrado mantener una carrera estable aún de adulto. Principalmente se le recuerda por su papel en El imperio del sol y recientemente como Demetrius en Sueño de una noche de verano, además de su rol en American Psycho.

Batman en la pantalla

Hacia 1949, Batman vio por primera vez la luz en las pantallas de televisión. No obstante, a modo de burla de los superhéroes enmallados de los años 60, se hizo la primera gran adaptación del personaje de DC comics. En esta aventura en la pantalla chica, la exageración de los personajes, así como las onomatopeyas y los santa cachuchas/i> hicieron que el justiciero y su fiel compañero, Robin, interpretados por Adam West y Burt Ward, respectivamente, conquistarán al público. Debido al éxito, la cómica historia fue llevada a la pantalla grande en 1966 bajo la dirección de Leslie Martinson.

Muchos años después, alejándose por completo de la burla y regresando a la oscuridad del personaje, Tim Burton tuvo el reto de llevar la exitosa historieta del murciélago al cine, con los títulos de Batman y Batman Returns (Batman regresa). En estos primeros filmes del caballero de la noche, fue Michael Keaton el encargado de darle vida a Bruce Wayne y su alter ego. Las siguientes películas de Batman estuvieron bajo la dirección de Joel Schumacher. A pesar de los grandes efectos especiales, éstas no contaron con la aprobación de los fans.
En la película titulada irónicamente Batman Forever (Batman por siempre) el personaje oscuro cobró vida con la actuación de Val Kilmer. La siguiente entrega, Batman and Robin (Batman y Robin) fue uno de los filmes que más decepcionó al público. George Clooney no era precisamente el personaje que podría darle oscuridad al personaje. Además entre los villanos, Mr. Freeze (Arnold Schwarzenegger) no cumplió con las expectativas del público.

A pesar del poco éxito de las dos últimas películas del hombre murciélago se espera que Batman Begins sea un buen comienzo para el justiciero de la capa negra. El final de la película puede traer una nueva secuela aunque ello dependerá de la acogida del público, es decir, de lo recaudado en las taquillas.

Publicado en www.Redaccionline.com