jueves, 2 de agosto de 2007

El final del niño de vivió


El tren de Hogwarts partió probablemente para siempre. Después de 7 entregas, JK. Rowling le puso fin a la historia del aprendiz de mago que ha cautivado a millones de niños y adultos en el mundo. Harry Potter and the Deathly Hallows narra las últimas aventuras del “niño que vivió” en su lucha contra Lord Voldemort, y ya está a la venta, aunque por el momento sólo en inglés.

Cuando se hablaba de que los juegos de vídeo y la televisión, habían desplazado a la lectura en los niños y jóvenes, apareció Harry Potter y la Piedra Filosofal. Demostrando que entendiendo el lenguaje de los menores y sobre todo, sin subestimarlos, se puede entretener a un pequeño, el libro se volvió un record de ventas, y logró lo imposible; que un niño apague la pantalla y se siente a leer.

Si bien para muchos, Potter más que un icono de la literatura es un símbolo del mercantilismo, es imposible negar su éxito en lograr que niños prefieran leer más de 600 páginas a utilizar el play station. La autora ha sabido mezclar la fantasía de un mundo mágico con aspectos concretos a los que un niño fácilmente puede remitirse.

Enredos escolares, temores a los maestros, compañeros detestables, la sensación de no ser comprendidos, y una serie de retos por vencer son parte del atractivo sobre la historia del aprendiz de mago.

Más que un cuento para niños
Pero para conquistar a los adultos, se necesitó algo más. En Harry Potter si hay algo que destacar, es la complejidad de los personajes, empezando por el protagonista; un huérfano que no sabe realmente quien es y que debe soportar los maltratos de sus tíos.

Snape, Ron, Sirius y Lupin entre otros varios, son personajes que guardan para si conflictos, que poco a poco son revelados. Sin embargo, son Tom Riddle y Albus Dumblendore, son quienes probablemente más sorpresas causan a los lectores, acostumbrados a los giros de historia hechos por Rowling.

Pero a pesar del drama de la vida de Harry, la comedia y la despreocupación ocupa un espacio preferencial, sobre todo en los primeros libros, cuando la vida del niño que vivió está más relacionada al quidditch que a su enemigo.

Creciendo con tu héroe
En la Piedra Filosofal, La Cámara Secreta y el Prisionero de Azkaban se nos presenta a un muchacho que recién se interna en un mundo desconocido para él y los lectores. Sus preocupaciones a pesar del gran enemigo que debe enfrentar, son el quidditch y aprobar los cursos en Hogwarts.

Es partir del cuarto libro, que la historia de Potter crece, al igual que sus lectores. No sólo está entrando a la adolescencia, sino que la muerte de uno de sus compañeros de estudios en manos de su enemigo, lo marcan. Al final del Cáliz de Fuego, la sobre de la guerra se acrecienta.

El quinto ejemplar nos trae a un Harry conflictivo. Sobre sus hombros recae la responsabilidad de enfrentar a Lord Voldemort, aquel que inspira el temor en la comunidad mágica, la misma que ya no lo ve como un héroe, sino como un muchacho problemático deseoso de llamar la atención.

En La Orden del Fénix, Harry deberá enfrentar no sólo a una sociedad que no cree en él, sino también los problemas amorosos propios de edad, además de superar la perdida de un nuevo ser querido.

Ya en el Príncipe Mestizo, notamos a un Harry más maduro, que acepta la realidad de su destino. Al ser la antesala al final de la saga, se nos dan varios datos que armarán el rompecabezas de la extraña dicotomía entre Aquel que no debe ser nombrado y el niño de la cicatriz.

La muerte de su mentor, hace que Harry tomé la decisión más importante y seguido por sus amigos en Deathly Hallows ya no esperará ser atacado en Hogwarts. Al contrario de los otros libros, en el tomo final, Harry es plenamente conciente de la consecuencia de sus actos y asume su responsabilidad.

El final… ¿Y ahora?

Si bien ya terminó oficialmente Harry Potter, continúan los estrenos de las películas. En tres meses aproximadamente se comenzará a rodar la sexta entrega fílmica, corriendo contra el tiempo ante el crecimiento de los actores que dan vida a los héroes de la ficción.

Pero en el Perú podemos decir que la estela de Potter continúa más allá de los libros y filmes. Alrededor del fenómeno literario, las obras para niños muestran un nuevo repunte en nuestro país. Se percibe mayores intentos en llevar a los pequeños de la casa al mundo de la lectura. Sólo se necesita imaginación, y comprensión del lenguaje infantil.
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